domingo, 8 de julio de 2018

Sin duda, cuando estamos en casa nunca notamos las ventajas que tenemos, las facilidades y recursos a los cuales tenemos acceso. En la actualidad los jóvenes, hombres o mujeres, no se ocupan de casa, no aportan ningún tipo de ayuda, pero eso si, siempre exigiendo protección y dinero para poder disfrutar de paseos en los antros y por que no, viajar lejos de casa como parte de un descanso. Parece inverosímil, pero ellos se cansan de no participar en casa y es por eso, que también se aburren.

Mi madre se esforzaba mucho dándome comodidades en mi infancia. Era la forma de demostrar me su amor. De pequeño lo veía normal, supongo que por pequeño sientes esa necesidad de ayuda de tus padres. Aunque quien siempre estuvo a mi lado fue mi madre. Mi padre trabajaba con el propósito de tener dinero en casa, pero ahora de adulto reconozco, que quien se esforzó por la familia y la casa fue mi madre. Ella buscaba la forma de que hubiera lo suficiente para mantener la casa en orden y en buen estado. Siempre limpia.

Siendo muy pequeño, mi madre me pedía que hiciera ciertas actividades, pero la principal en la cual era implacable y muy exigente, era en las de mi escuela. Todo aquello que tenia que ver con tareas de la escuela tenía que hacerlo una hora después de comer. Ella revisaba minuciosamente mi trabajo, buscando cualquier indicio de error o falta de esfuerzo en mi trabajo. Si esto ocurría, tomaba mi cuaderno y arrancaba la hoja destruyéndola y tirándola a la basura, entonces me decía: "vuelve hacerlo, pero esta vez haz lo mejor".

Ella me daba algunas responsabilidades de casa, que implicaba barrer, sacudir, trapear, y las cosas mas simples, plancharlas. Algunas que tenían que ver con la limpieza de verduras para la comida, eran mi obligación. Cuando muy pequeño, después de hacer la tareas de la escuela o algunas diminutas actividades en casa, mi madre me llamaba para pedirme que la acompañara ya sea  cuando ella lavaba la ropa o cuando hacia la comida. Yo siempre accedía con gusto ya que mi madre fue el primer amor de mi vida, como negarme. Era acompañarla mientras ella me decía: "cuéntame como te fue en la escuela" o "Canta me algo de las que te gustan". Y definitivamente, me desplayaba haciendo lo que ella me pedía.

Desde pequeño tuve un pequeño triciclo, un coche de madera, una bicicleta con llantas auxiliares. Mientras crecía tenía mas complacencias por parte de mi madre. Un día, mi vecino de mi misma edad sus papas le compraron unos walkman Sony, que en verdad tenían muy buena calidad en el sonido. Era tantas mis ganas de tener uno similar, que recuerdo bien que hasta le lloré a mi madre para que ella sintiera la presión de comprarla. No se como paso, pero mi madre consiguió ese dinero y en uno de esos tantos viajes que hizo mi cuñado Cesar a Tapachula, mi madre le encargo que me trajera uno similar. Y fue el viaje mas largo para mi. Solo esperaba que estuviera de vuelta para inmediatamente probarlo y escucharlos todo el día.

Las únicas veces que mi madre visitó la escuela por mis travesuras fue en el preescolar y la primaria, posteriormente las cosas tomaron su propio camino. Seguía siendo travieso pero era mas responsable con mis cosas. Mi madre no volvió nunca mas a una escuela por causas mía. La secundaria fue el comienzo de responder por lo que hacia, hasta el momento. En el bachillerato, reprobe 2 materias (FÍSICA 3 y Electrónica) en diferentes semestres, pero no me afectaron por que las estudie en cursos de verano, me esforcé por terminar en 6 semestres.

Después decidí estudiar la carrera profesional en Mérida, Yucatán, en donde tuve mis peores derrotas y mis momentos de gloria, las cuales mi madre 6 años después supo, lloró por eso pero le dije: "Mami yo soy responsable de lo que he hecho, soy feliz con lo que tengo"

6 años después regrese a mi ciudad natal Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.  Donde puse un negocio que tomo mucha fuerza en los primeros 3 años y posteriormente se vino en decline mi vida. Busque un trabajo del cual ganaba poco y trabaja mucho. Luego mejoró un poco trabaja menos y ganaba mas. Hasta que pasó algo terrible sucedió, mi vida sentimental cambió y se alteraron muchas cosas en mi vida.

La llegada de mis hijos, sin duda, fue algo que siempre ha motivado mi vida, ha esforzarme por mejorar, aunque nada ha sido fácil. Las cosas mejoraron mucho sentimentalmente también. Pero nada es para siempre, volvimos nuevamente a caer, económicamente hablando.

Decidí partir de mi ciudad natal para un lugar realmente diferente, difícil de adaptarse al principio pero cuando lo haces es un excelente lugar para vivir.

Continuara...

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